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Triángulo del fuego

El aire que nos circunda esta constituido por un 21% de oxígeno aproximadamente. Esto podría hacernos pensar que al estar los cuerpos combustibles en contacto con el aire, estos debieran arder en forma espontánea. Por supuesto, sabemos que esto no es lo que sucede. ¿Pero porque? Simplemente porque hay un tercer factor que debe entrar en escena, para que la combustión pueda tener lugar: el calor.

Cualquier ejemplo trivial de nuestra vida de todos los dias puede dar fe de ello: el papel no entra en combustión si  no acercamos a el una llama. La mezcla  combustible-aire en un motor a explosión seria inútil sin el aporte de la chispa de una bujía, etc.  

Se puede definir entonces el famoso aunque devenido ya viejo, concepto del Triángulo del fuego (luego veremos que este ha sido superado por el concepto de Tetraedro del Fuego). Este concepto nos dice que es necesaria la existencia simultánea de tres factores para que se produzca una combustión:

1° Combustible

2° Comburente

3° Calor

Gráficamente, se expresa de la siguiente forma:

Imagen

Teniendo en cuenta la incidencia de cada uno es estos factores, es que surgen los métodos básicos de extinción de incendios:

1° Eliminación del combustible

2° Sofocación

3° Enfriamiento  

Ahora bien: este modelo es útil en una primera aproximación al fenómeno del fuego, a los fines de explicar la acción de algunos agentes extintores. Sin embargo, no nos permite entender como otros agentes extintores extinguen el fuego, que es el caso de los productos halogenados, para dar un ejemplo. Para ello, debemos introducir el concepto de Tetraedro del Fuego.